ABRASIÓN DENTAL, SILENCIOSA DESTRUCCIÓN DEL DIENTE

La abrasión puede definirse como el desgaste de una sustancia o superficie, tal como el esmalte o la dentina, capas que forman el diente, causado por un proceso mecánico anormal. El esmalte es la sustancia más fuerte del cuerpo y el esmalte intacto es resistente a la abrasión, sin embargo con el paso del tiempo se pueden presentar desgastes.

El esmalte es la capa más superficial del diente, por debajo está la capa interna, que es la dentina, es más blanda que el esmalte una vez se ha desgastado el esmalte y queda expuesta la dentina su abrasión es más sencilla, ya que no tiene tanta dureza. La abrasión dental se debe principalmente por un proceso mecánico que involucra objetos y sustancias externas, tales como cepillos dentales, palillos, esto unido a un hábito higiénico inadecuado, un cepillo con cerdas muy duras, un cepillado horizontal demasiado vigoroso, empleo de dentífrico muy abrasivo o lavado con sustancias como bicarbonato de sodio pueden causar importantes abrasiones en los dientes.

Los avances en odontología alargan la longevidad de los dientes natu- rales, por lo que los dientes están expuestos durante más tiempo al proceso gradual del desgaste diario. Además la dieta actual es rica en ácidos que provienen de una am- plia cantidad de alimentos y bebidas con un pH lo suficientemente bajo para reblandecer y desmineralizar la superficie del esmalte y dentina, como ya hemos comentado anteriormente. Los ácidos reblandecen temporalmente la superficie del esmalte y aunque el proceso está mitigado normalmente por la acción natural de la saliva por la presencia de calcio, las exposiciones frecuentes y/o prolongadas con ácidos dejan menos tiempo para que actúe la remineralización. En este estado de debilidad la superficie del esmalte está susceptible de desgastarse por la acción abrasiva del dentífrico y el cepillado.

Éstas lesiones normalmente están localizadas en el margen gingival (donde se une el diente con la encía) causando sensibilidades importantes.
Otra causa de la abrasión dental son causas ocupacionales, se dan en individuos que trabajan en ambientes que contienen algún tipo de polvo abrasivo, por ejemplo en minas de carbón, en construcción, éstos presentan desgastes en la superficies dentales expuestas.
Otras causas pueden ser reflujo gastroesofágico o bulimia (ya que la presencia del ácido en la boca junto con el cepillado aumenta la abrasión)

CÓMO PREVENIRLO?

  • Evitar comer muchos alimentos o bebidas que contengan ácidos como por ejemplo: zumos de naranja, piña, bebidas de cola…. Una vez consumidas enjuagar con agua la boca y proceder al cepillado pasados 30 minutos.
  • No presionar demasiado al cepillar los dientes, usar solamente un cepillo de dientes de cerdas medias o suaves, no duras. Con un dentífrico de baja abrasividad, baja acidez y alta concentración en fluor.
  • Masticar chicle o chupar pastillas sin azúcar para estimular la secreción de saliva y proteger el esmalte. Sino se conocen las técnicas adecuadas para evitar o prevenir la abrasión, el dentista o higienista dental pueden ayudarle, dándole una serie de recomendaciones y enseñándole la mejor forma de cepillar sus dientes para evitar dicha patología.

Es importante realizar revisiones periódicas con el odontólogo, porque el mejor tratamiento es la prevención.